viernes, 20 de mayo de 2011

Extraños cangrejos marcados por el “Buey Palomo”

Hace varios  años sucedió una historia que sólo la saben los habitantes de un sector llamado El Eneal, parroquia El Carmen, en  Barcelona. Y es que según cuentan sus pobladores, antes sólo existían fincas en esa zona. Allí vivía un señor del cual hoy en día sólo  recuerdan de su apellido, Caballero, y quien al parecer era un poco estricto con sus trabajadores.
En esta finca se cultivaba la caña y se producía el guarapo de ésta y para realizar ese trabajo, como no contaban con maquinarias, se utilizaba a un buey para amarrarlo del molino y él con su fuerza hacía que el molino anduviese. Pero según cuenta Ramón Rodríguez, quien conoce la historia por medio de sus abuelos, esta historia ha pasado de generación en generación.
Ya era el mes de abril exactamente un jueves Santo y el amo les dio órdenes a sus empleados de sacar el trabajo, pero estos decidieron no trabajar ya que para ellos ese día era sagrado. Molesto por la rebelión que hicieron sus trabajadores, Caballero amarró al buey, quien llevaba por nombre Palomo, y le comenzó  a dar golpes para que moliera la caña de azúcar más rápido.
“La Tierra comenzó a moverse”, cuenta Rodríguez. Al parecer el buey le habló a Caballero y le dijo: “en semana santa no se trabaja”.
Esa zona se hundió por completo, hoy en día es sólo una laguna de donde salen cangrejos que tienen marcados en el caparazón un buey.
Rodríguez cuenta que en los meses de invierno suelen ver uno que otro cangrejo con el sello del buey en las calles del sector El Eneal.

Por: Maryelys Bermúdez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario