lunes, 4 de julio de 2011

¿Conoces el origen de los aplausos?

         Hablar de por qué aplaudimos tiene su historia. Se decía que esta costumbre o tradición comenzó en la antigua Roma. Lo que hoy en día muchos utilizan para apoyar o agradecer lo que un exponente o cualquier persona hace no es nada nuevo en el mundo.
            En el siglo XVII se podía utilizar desde silbar, chiflar, o gritar para mostrar que se aprobaba lo que se decía en aquel acto público.
            Según la historia, en las iglesias también se usaba este gesto, pero en un tiempo el clero prohibió esta forma de apoyar lo que se decía, después aparecieron otras como: toser, tararear o lo que sería extraño para algunos si se tuviese que practicar este gesto en un iglesia: soplar por la nariz para demostrar que se estaba contento con lo que se decía.
            Sonar una mano contra la otra no es algo que se haya inventado en una reunión política o en un evento social, es un gesto que comenzó en Roma, se dice que se solía palmear la espalda para felicitar a alguien, como ese alguien estaba en un escenario, alejado, se palmea una mano contra la otra, imitando el gesto.
            Un dato curioso es que en aquellos siglos un emperador de nombre Nerón contrató a unos 5000 personas para que aplaudieran cuando este apareciera en cualquier acto público. Ojo, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. 

Por: Maryelys Bermúdez.

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